Desempleo, desocupación o paro, en el mercado de trabajo, hace referencia a la situación del trabajador que carece de empleo y, por tanto, de salario. Por extensión es la parte de la población que estando en edad, condiciones y disposición de trabajar -población activa- carece de un puesto de trabajo.1
Para referirse al número de parados de la población se utiliza la tasa de desempleo por país u otro territorio. La situación contraria al desempleo es el pleno empleo.
Además de la población activa, en la que se incluye tanto a los que están trabajando como al conjunto de los parados o desempleados de un país, la sociedades cuentan con una población inactiva compuesta por aquellos miembros de la población que no están en disposición de trabajar, sea por estudios, edad -niños y población anciana o jubilada-, enfermedad o cualquier otra causa legalmente establecida.
DESEMPLEO NO JUSTIFICA OLA DELICTIVA EN HONDURAS
Cada año se incorporan 200 mil nuevos hondureños mayores de 18 años al déficit de desempleo que abate a la nación convirtiéndose en el principal problema y en el gran desafío de la clase política, especialmente de los que aspiran a controlar el poder.
El ministro del Trabajo, Felícito Ávila, dijo a EL HERALDO ver con preocupación que todos los años se suma nueva población al espacio laboral y aunque el Estado y la misma empresa privada hacen lo posible por generar nuevas fuentes de trabajo el déficit se mantiene.
En este campo, el Estado se enfrenta a dos problemas cada año: satisfacer la demanda de los que no tienen trabajo y de los nuevos que se incorporan a esta ya larga lista.
Se estima, dijo el funcionario, que "la población con problemas de desempleo en Honduras anda por un millón quinientos mil" ente desempleo abierto y subempleo).
"Es un desafío importante por el cual hay que precuparse". Dijo tener la esperanza de que con las ciudades modelos que se pretende crear se genere una importante cantidad de fuentes de trabajo.
Ávila rechazó los argumentos según los cuales hay delincuencia porque no hay empleo, pues por mucha necesidad que una persona tenga primero están los principios morales y divinos antes que ir a hacerle un daño al prójimo, asaltándolo o matándolo. Recomendó a quienes desde ahora están organizando movimientos políticos para buscar el poder que piensen en el empleo y la educación, pilares de toda nación.






